UN TREN PARA HORODO KANA

HORODO KANAHoy desayuno con la noticia de que en Japón hay una línea ferroviaria que utiliza una única persona, una estudiante de diecisiete años llamada Horodo Kana, que reside en un pueblo de treinta y ocho habitantes y lo necesita para acudir al instituto. La línea se cerrará a final de curso, cuando Horodo finalice sus estudios y, quizás, vaya a la Universidad.

Cuando he visto en la televisión al tren acercarse a la solitaria estación en medio de la nieve, he pensado que querría formar parte de un estado como el que atiende a esta chica. Me da igual que sea más grande o más pequeño, plurilingüe o monolingüe. Al fin y al cabo, qué es el estado sino un acuerdo entre personas para juntos alcanzar a ser, sobre todo a ser, más que cada uno por separado.

De ahí que mi estado ideal no tenga fronteras definidas. Siempre estaría dispuesto a que sus habitantes decidan si ser más grandes o más pequeños. Mi estado ideal, sería aquel que se preocupa por sacar adelante a los menos dotados, a los más frágiles. Y también sería aquel en el que prevalezca la igualdad entre sus miembros para discernir de un modo justo en sus confrontaciones, que proteja la salud de todos, y que garantice la educación y el acceso a la cultura como medios para hacer a las personas más libres.

Por eso me gusta que haya un tren para Horodo. Un tren que no es rentable ni competitivo, que aumenta el déficit público y la prima de riesgo, pero protege, a través de los impuestos, el derecho a ser en plenitud de cualquiera de sus habitantes.

La foto se ha obtenido de http://www.taringa.net 

LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS VENCEDORES

blancanieves

 

 

 

 

 

 

Blancanieves envenenó a los enanos

antes de morder la manzana.

Se dejó besar por el príncipe

para que nadie sospechara.

Del espejito nunca más se supo

y menos de la madrastra.

Al príncipe convirtió en sapo

y  al rey, en rana.

Viaja en calabaza

con zapatos de cristal.

No pruebes sus perdices.

Si la ves, escapa.

 

La ilustración se tomó de tediosfera.wordpress.com

HIDRA VERDE EN DIARIO DE SEVILLA

Esta semana es semana fantástica para los farmacéuticos literatos. Presentamos Hidra verde, relatos de farmacéuticos hispanoamericanos, en Toledo, en el Cigarral de las Mercedes, lugar emblemático que acogió a científicos y humanistas durante la II República. Qué mejor enclave para un libro como este.

Aquí os dejo la primera entrevista que se realiza en torno a ella. Y ya os contaré más.

http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/2131433/la/hispanidad/los/boticarios.html

NUESTRO MURO DE BERLÍN

MuroAyer por la mañana fui con mi amiga Constanza a pasear junto al muro del tren que aísla la zona occidental del Polígono Sur de otras zonas de la ciudad. Reconozco que ese muro me tiene algo obsesionado. Durante las últimas semanas he paseado muy temprano por allí, alguna vez solo y otras en compañía. Si hace unos días lo hice con mis amigas poetas Anabel y María Magdalena, ayer le tocó a la pintora. Tengo, tenemos todas, y ahí me incluyo, muchos deseos de realizar actos culturales en ese paseo para el próximo otoño, actos que también sirvan para denunciar y tomar conciencia de la existencia de ese muro de hormigón que me recuerda tanto al que había en Berlín. Sí, Sevilla tiene también su muro de Berlín, que impide a miles de familias formar parte de la ciudad con pleno derecho, y que contribuye a que una delincuencia minoritaria en número, se haga ama del barrio. Con nuestra complicidad, con esa indiferencia e ignorancia que permite que muchas personas decentes, la inmensa mayoría, viva presa en esa cárcel de muros invisibles.

Detuvimos el coche en la zona sur del muro y caminamos a través de la zona peatonal que recorre paralela a las vías del tren. En un día tan caluroso – por la tarde se sobrepasaron los 40˚C − apenas se escuchaba algo más que el rumor de las chicharras. Las sombras de los numerosos árboles conformaban una penumbra agradable, que por unos minutos nos hizo olvidar las temperaturas este durísimo mes de julio de 2015. Nos detuvimos en cada grafiti del muro, impresionantes y hablamos sobre la belleza del barrio, de la luz tenue de sus plazoletas; conversamos acerca de qué sería de ese paseo si no existiera el miedo.

Llegamos hasta el mercadillo que ocupaba parte del solar en el que se ubicará la nueva Facultad de Farmacia y regresamos por la avenida que discurre paralela al muro para cambiar algo la ruta. Constanza llevaba su cámara de fotos y no dejaba de disparar a todo aquello que suscitaba su curiosidad. Nos llamó la atención la enorme cantidad de antenas parabólicas que salían de las ventanas. Mucha tele para no pensar, para alienar, para atontar. La tele es el opio del pueblo. Siempre hay opio para el pueblo, aunque cambia su composición según sean los adelantos tecnológicos.

Una señora se nos acercó para preguntarnos por qué hacíamos fotos. Tenía la esperanza de que fuéramos técnicos del ayuntamiento con el cometido de detectar posibles mejoras en el barrio. Bendita inocencia, pensé. De señoras como ella está lleno el Polígono Sur, de gente que desea poder sentirse orgullosa de su barrio, que no tenga que dar explicaciones u ocultar que vive allí.

Continuamos hasta el final de la avenida y cruzamos para volver a subir al coche. Allí, junto a un contenedor de basuras nos encontramos al Neno, ¿o era el None? Sesenta y un años nos dijo que tenía. Llevaba varios tatuajes de los antiguos. Acababa de salir de la cárcel, seis días llevaba en libertad. Vivía con su madre, a la que según sus propias palabras le faltaban siete años para cumplir los cien, y su hermano. Cada uno con su paguita, y él con la que le van a dar después de haber pasado por prisión, a la que no quería volver más. Rebuscaba entre la basura para poder sacar algo que vender. También ayudaba en una tienda del barrio a cambio de una litrona de cerveza. Litrona, dormir; dormir, litrona. No robaba en el barrio, porque temía que le dieran un tiro; si acaso se iba lejos para poder robar donde no le conocieran. Vino muy joven con su familia de las casitas bajas del Polígono de San Pablo, y antes de quién sabe dónde. Sus padres, expulsados hace más de medio siglo de barrios que hoy muchos sevillanos desean habitar, barrios en los que convivían diferentes clases sociales, pero que un día se limpiaron de pobres para poder construir edificios para los aspirantes a ricos. Y a esos pobres, y a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, los quitaron de en medio, y los condenaron a vivir en lugares así para que no molestasen, con su orden de alejamiento correspondiente.

None, o Neno, nos contó por qué había estado preso, nos habló de su vida en la cárcel, de su vida en general. Hay vidas que nadie quisiera vivirlas, sobre todo quien las ha vivido. Qué triste y qué vergüenza para nuestra sociedad no encontrar respuestas para evitar que existan personas condenadas a vivir así.

Y allí lo dejamos, rebuscando entre lo que ya no quieren ni los pobres. Parias de la tierra, famélica legión a unos minutos de nuestra casa. Al fin llegamos al automóvil. Y los árboles continuaban dando sombra, y las chicharras cantaban. Y la ropa se desparramaba bajo los tendederos de las ventanas entre antenas parabólicas. Y a pesar de todo, había belleza.

28 de julio de 2015

BROTES VERDES

2015-05-21 09.15.15Aunque esta metáfora de la superación de la crisis se le atribuye a Elena Salgado, ministra de economía del gobierno zapaterista, que la utilizó en 2009 para anunciar el cambio  para abrir una nueva época de prosperidad de ciclo económico que nunca existió, parece que fue el ministro de hacienda británico Norman Lamont quien casi veinte años antes, fue el primero que tuvo la ocurrencia de utilizarla con la carga semántica política que hoy tiene.

Seis años después aquella ocurrencia, que rima con flatulencia, de Elena Salgado, nos parece resultado de una combinación de ignorancia y estupidez difícil de olvidar. Imagino y espero que algo parecido suceda con las soflamas de superación de la crisis que hoy profieren Mariano Rajoy, Luis de Guindos y demás compañeros nada mártires. Porque los únicos brotes verdes que encuentro hoy son estos que he fotografiado durante mi paseo matinal con mi perro.

Hoy los únicos brotes verdes que hay salen de las alcantarillas. Los puestos de trabajo que se crean son pocos y mal pagados, y los que los tienen hacen horas extra gratuitas si no quieren verse de patitas en la calle. Se crean puestos de trabajo que vencen después de las elecciones para quitar pegatinas de las señales de tráfico, en las que se ofrecen señoras muy españolas para cuidar enfermos, o jóvenes licenciados para dar clases particulares a niños que suspenden.

Los indicadores macroeconómicos son una cuenta de la vieja en la que el enriquecimiento de unos dividido por el empobrecimiento de otros sale positivo. Positivo para los que alimentan esos brotes que surgen entre el cieno de las alcantarillas. Cuatro años más y convertirán la sanidad en un negocio, la educación en un negocio, y los huesos de Cervantes, otra metáfora más de la política que nos aplasta, en otro negocio. España, esa España que dicen que aman tanto, se convertirá en una sociedad anónima que no cotizará en bolsa puesto que las acciones las tendrán aquellos que nunca las soltaron.

En unos días toca votar, y en unos meses otra vez, para decidir si este pueblo prefiere comer de las miguitas que unos dejan caer de sus bigotes, o se planta. Mucho me temo que haya gente que vaya a votar desde el váter de su casa. Porque, al fin y al cabo, desde allí sale el humus orgánico que alimenta a esos brotes verdes que salen desde la alcantarilla.

GOYTISOLO, NO ESTÁS SOLO

GOYTISOLOLeo que han sentado muy mal las palabras de Juan Goytisolo, con motivo de su discurso de recepción del Premio Cervantes. Su nada disimulado apoyo al partido Podemos y su crítica al gobierno no han gustado nada, y hay quien le reprocha que critique a quienes han puesto en su mano el cheque de ciento veinticinco mil euros que supone el galardón. La respuesta a su discurso fue las ausencias en el almuerzo que se realizó tras la ceremonia del alcalde de Alcalá de Henares, del presidente de la Comunidad de Madrid, del ministro de cultura y del presidente del gobierno de la nación, a quienes se les debió atragantar la alocución.

Se le reprocha a Goytisolo que no haya tenido empacho alguno en recibir el dinero a pesar de las críticas vertidas, y yo me pregunto por qué. Que yo sepa, el premio se otorga por una comisión que valora la trayectoria literaria de los candidatos, y el cheque sale del erario público, es decir, de lo que todos y cada uno de los que pagamos impuestos en España. ¿Acaso lo pagó Wert con sus ahorros?

Creo que existe en la derecha española una antigua percepción de que el dinero público sale de sus propios bolsillos, de ahí que quien recibe este tipo de premios tenga la obligación de rendirles pleitesía. Ese concepto patrimonialista, tan poco democrático, viene de lejos. Probablemente la ex- izquierda que ha gobernado también en este país no es ajena tampoco a esos tics. Por aquí han sido muchos los estómagos agradecidos los que han esperado pacientemente su premio, y puede que hayan sido escasas las excepciones, y no solo en el ámbito de la literatura, de que hayan sido reconocidos, vivos, personajes contrarios al orden establecido, de ahí que premiar a Goytisolo en una época como esta es positivo en lo político. Porque tener libertad de pensamiento suele salir muy caro en España. Quizás ya no te maten en lo físico como hasta hace poco, aunque sí que lo intentan de otras formas más sutiles como el ninguneo o la condena al ostracismo.

Estimo que las críticas vertidas por Goytisolo son legítimas y oportunas, más allá de que podamos estar de acuerdo o no con ellas. Las ha realizado al legítimo gobierno elegido por los españoles, en el marco de un premio que dan los españoles a través de quienes nos representan en ello. Ni el Premio Cervantes es del alcalde de Alcalá, ni de ningún otro a los que el discurso les quitó el apetito, ni mucho menos lo ha alquilado por cuatro años el Partido Popular. Solo espero que esto no influya en posteriores concesiones si continúan en el gobierno para próximas ediciones.

Por tanto, Goytisolo, no estás solo. A mí sí me parece bien que critiques lo que te parezca. Y era el momento y el lugar. ¿Dónde si no vas a tener a quienes dicen ser nuestros representantes?

Discurso íntegro:  http://www.rtve.es/alacarta/videos/premio-cervantes/discurso-integro-juan-goytisolo-premio-cervantes-2014/3103044/

La foto se tomó de http://www.rtve.es

EL VIENTO DE DIOS

SPAIN-IMMIGRATIONVende pañuelos de papel en una rotonda en las afueras de la ciudad. Allí lleva varios años buscándose la vida, haciendo lo que puede por sacar adelante a su mujer española y a su hija. Hace ocho años que llegó a España. Salió de Nigeria porque  no había futuro. Un país rico en recursos naturales, aunque el gobierno esté sentado sobre ellos e impida que la riqueza se escape de sus tentáculos alargados.

Un día decidió que allí no tenía nada que hacer . Ni siquiera sus estudios universitarios de economía y finanzas le facilitaron una vida mejor que la que su humilde familia había tenido hasta entonces. Soltero, huérfano e hijo único, nada le impedía perseguir el sueño que le ofrecía la televisión. Salió con sus doscientos euros al cambio ahorrados y por veinticinco tomó el autobús que le llevaría a Niger. No sabe la distancia que recorrió, porque allí la distancia no se mide en kilómetros sino en horas. Fueron ocho hasta la frontera. De pie, agarrado al techo como podía. Cinco euros tuvo que dejar de propina a los sufridos vigilantes de la aduana.

Trabajó en el campo durante cuatro meses para conseguir dinero y atravesar Niger en una pick up. Por cincuenta euros viajaría través del desierto hacinado en la parte de atrás junto a otros soñadores y soñadoras como él, por caminos atestados de piedras y socavones. Quien se caía allí se quedaba, aunque los de su camioneta tuvieron suerte, porque el chófer era bueno. Se detuvo a recoger a una mujer que cayó, aunque luego tuvieron que hacerlo más veces para enterrar a los muertos que no soportaban  un viaje sin agua, y con su propia y escasa orina como único líquido para beber. Encontraron cadáveres en el camino, huesos humanos, y también a chacales que se encargaban de acelerar el proceso de osificación. Se detuvieron ante el cuerpo de una mujer embarazada. Por la textura de su piel supusieron que llevaba muerta un par de días. Hicieron un pequeño hueco en la tierra y la sepultaron. Dejaron su pasaporte sobre la arena que la cubría por si alguien la conocía y que pudiera comunicarlo a la familia. También supo de mujeres que parieron en el camino y abandonaron a sus hijos para poder llegar. Un horror inimaginable.

En Argelia muchos como él buscaron la ruta del ferrocarril más largo del mundo, que les llevaría a Marruecos. El tren pasaba más lento por una zona de precipicios, tenían que saltar en marcha, calcular bien, agarrarse donde pudieran, con el riesgo de caer al vacío si no lo conseguían. Allí moría mucha gente, pero él pudo encaramarse y subir a un vagón de transporte.

Un año y medio después de salir de su ciudad logró subir a una patera. No quise preguntar cómo consiguió los mil doscientos euros para obtener una plaza en una barca hinchable que había que desaguar con un cubo desde la salida de la playa. La manejaba un subsahariano que se había preparado para ello. Las mafias ya no suben pilotos que los conduzcan hasta España, sino que forman a alguno de los pasajeros para ello, además de darle el número de teléfono de la Cruz Roja española, a la que avisan cuando ya están cerca.

Delfines-nadando-en-el-marContó la alegría que sintieron en el interior del barco cuando se les acercó un delfín. Todos saben que avistarlo es señal de que las aguas están limpias y van a llegar a tierra. El mismo cetáceo les indicó el camino. Se emocionaba al relatarlo. Poco después la llamada telefónica iniciaba la llegada a su nuevo y depecionante mundo.

Ocho años ha pasado desde aquello. Cuando puede envía dinero para que sus primos puedan continuar estudiando. Y sueña con que algún día él les pueda pagar un pasaje de avión para traerlos a España, porque nunca permitiría, si ello es posible prohibir, que ellos hicieran el camino que él recorrió.

Se llama Godwind, el viento de Dios. Jamás vi un nombre tan bonito. El viento de Dios vino a parar aquí. Lo trajo su delfín.

Artículo publicado en la revista EL FARMACÉUTICO: http://www.elfarmaceutico.es/numeros-de-la-revista-desde-el-2011/ya-viene-el-sol/el-viento-de-dios#.VRg4KfmsWSp

Fotos:

http://www.huffingtonpost.com

http://www.deviajeporespana.com

DE AMÉRICA VIENE UN BARCO CARGADO DE….

BETO STEINMANNJohn Reel
En La

IMG_1116gallina en el diván, viernes 13 de marzo a las 21 horas. Un encuentro, una tertulia pública, GALLINA una discusión, una ensoñación. Deseos, pensamientos, humor; afecto, verdad, sueños. De todo un poco habrá en este acto tan original y entrañable. Con dos escritores americanos y uno que de algún modo quiere también serlo: escritor y americano. Hablaremos de lo que escribimos, de por qué lo hacemos, quizás hasta de nuestros miedos. Tres trayectorias muy diferentes, tres vidas muy intensas, tres corazones al rojo, que vienen de Argentina, de Estados Unidos y de ahí al lado. Corazones voladores, que cruzan el Atlántico cada día, regresan y no saben dónde aterrizarán.

Pero el viernes sí lo sabemos. Nos sentaremos en el diván de nuestra gallina favorita, en un granero entrañable, acompañados de buena música de nuestras tierras, con cerveza y vinos andaluces y el cariño de un lugar que se ha convertido en un referente cultural en el barrio de Nervión, el barrio que acogió a un argentino, un estadounidense y un sevillano de culo inquieto.

Acompáñanos, será diverido

LA GALLINA EN EL DIVÁN

Alejandro Collantes, 39. Esquina a Padre Pedro Ayala

Nervión

41005 SEVILLA

UN CORAZÓN DE HORMIGA

El viernes 13 de febrero de 2015 tuve el inmenso placer de acompañar a Mila Guerrero en la presentación de su premiada colección de relatos. Esto traté de decir en un día tan especial

MILAEn primer lugar, quiero agradecer a Mila Guerrero el privilegio de poder estar aquí con ella, acompañándola en la puesta de largo de su “Corazón de hormiga”. Es para mí un honor y un orgullo muy grande. Parece mentira que años después de conocernos en aquel taller literario que dirigía, y aún dirige Eduardo Jordá, nos encontremos sentados aquí para presentar este magnífico libro.
Es un momento muy bonito, aunque no sea la primera vez, hace unos diez meses también tuvimos la oportunidad de compartir esta mesa aquí, en Morón, si bien entonces intercambiamos los papeles ya que ella fue la que me hizo los honores y me trajo a un lugar tan especial, a un lugar como Morón, abundante en escritores de categoría y que me merecen tanto respeto.
Es un orgullo que se acuerden de uno para participar en un acto como este, pero si también se conjugan el aprecio y la admiración personal, la amistad, al menos en mi caso me siento aún más feliz.
Conocí a Mila cuando ya llevaba ganados varios premios literarios. Sé que en estos años ha mantenido su vocación de ser escritora, a pesar de que sus circunstancias personales como trabajadora, como madre le habrán hecho sufrir grandes altibajos en este camino. Afortunadamente no ha tirado la toalla y espero que días como este le animen a seguir escribiendo, por el bien de todos nosotros. Porque Mila es una escritora de verdad.
Ha sido una coincidencia que mientras leía los relatos de Mila para preparar esta presentación hubiera compartido mi tiempo de lectura con el que empleaba en releer a grandes cuentistas norteamericanos como Flannery O´Connor o Raymond Carver.
Reconozco mi debilidad por el relato breve norteamericano, de autores como los que he citado, además de Truman Capote, John Cheever o Alice Munroe. Es un género al que todavía no somos demasiado aficionados en España. Cuesta trabajo publicar libros de relatos y me parece que hay que valorar el esfuerzo que una editorial como Anantes realiza por darlos a conocer. Me gustan mucho porque tienen una prosa cuidadísima que no se puede leer de cualquier forma, y porque, aunque aparentemente breves, encierran un universo prodigioso en su interior. Por eso creo que muchos de los grandes escritores del género son también excelentes poetas.
No quisiera extenderme demasiado, pero me gustaría traer el inicio de dos de los relatos que Mila nos presenta hoy para reflexionar sobre su creatividad literaria. He elegido los dos primeros que aparecen en el libro:

Solo hay una cosa en este mundo

que me guste más que el invierno:

las mañanas de Elena. Como el invierno,
Elena por las mañanas huele a tierra mojada.
(Un corazón de hormiga)

Elena huele por las mañanas a tierra mojada. ¿Quién no querría sumergirse en ese olor de Elena, quién no querría saber más sobre ella y sobre ese personaje que la describe así? Creo que la prosa de Mila es luminosa, nos invita a entrar en su mundo con delicadeza, descorre con suavidad el visillo de su prosa, con dulzura, pero no impide que ese delicado gesto nos deslumbre, y su intensidad nos haga cerrar los ojos, antes de salir en pos del rastro que nos muestra su luz. Dos frases han bastado para introducirnos en un mundo desconocido y acceder a él sin miedo y sin condiciones.

Odiar es fácil. Ya se lo dije a Sofía,
pero ella no quiso escucharme.
Por eso, y porque fue difícil
sacar a Willy de la bañera es por lo que ahora vivo solo.
(Odiar es fácil)

El contraste. La facilidad para odiar, para generar un sentimiento como el odio, y en cambio la dificultad para sacar a alguien de la bañera. Otra vez solo dos frases nos hacen esfumarnos de la habitación en la que leemos y aparecer en un cuarto de baño en el que no sabemos lo que ha pasado.
Creo que Mila tiene esa prodigiosa facultad de secuestrarnos con solo dos frases, de introducirnos en un instante en un mundo que nos suscita tanta curiosidad. Así, entregados, nos dejamos llevar hasta el final de su mano.
La literatura de Mila tiene la inmensa cualidad de hablarnos lo que está escrito y de lo que no lo está. En su prosa es tan importante la palabra escrita como la intuida. Es capaz de abrirnos a la complejidad psicológica del ser humano, a nuestros miedos, a nuestras profundas contradicciones y a ese mundo interior nuestro que no queremos destapar por el miedo de encontrarnos con nosotros mismos. Esto lo hace con una gran variedad de registros, como puede comprobarse en su magnífico blog Terapia Opuscular, que no puedo dejar de recomendar.
Los relatos de Mila son por eso, universales. No están localizados en ningún lugar físico sino en el alma de la especie humana. Eso los hace grandes. Y por ello les invito a todos a que los lean, y a que lo hagan con tiempo y tranquilidad. Son relatos para paladear, para degustar a sorbos, para que lo disfruten las papilas gustativas y lo saboreen en toda su plenitud. Y también para pensarlos y para volver a releerlos. La gran literatura deja poso y hay que volver a ella cada cierto tiempo.
Pensaba esto para decirlo aquí cuando caí en la cuenta de que estamos en una ciudad con una base norteamericana. Elucubré si nuestra escritora moronense hubiera nacido al otro lado de la valla de la base, si en vez de Milagrosa Guerrero se llamara Miracle Warrior. Su éxito sería indiscutible. Pues bien, por nuestra cultura, por nuestra literatura, hagamos que este libro de Mila sea un éxito y obtenga el reconocimiento que merece. Y que a este le sigan muchos más. Gracias por permitirme ser testigo de este día.

LA PACIENCIA

TropezarDosVecesConLaMismaPiedraHabía esperado mucho tiempo. Primero aguardó a saber lo que quería hacer con su vida. Después, cuando al fin lo supo, vinieron los impedimentos. El temor de la familia ante todo lo que fuera nuevo, la falta de confianza que tenían en ella, a la que continuaban viendo como la niña que hacía años que dejó de ser.

Luego vinieron los hijos; los pañales, la educación, las adolescencias. Todo estaba en su contra, cualquiera que no hubiera sido tan fuerte habría abandonado, pero ella siempre tuvo la paciencia entre sus virtudes y jamás abjuró de sus sueños. Desde que tuvo la certeza de lo que deseaba no le faltó entereza para aguardar su oportunidad.

El tiempo pasó y al fin le dio la oportunidad de cumplir sus deseos, de hacer realidad aquello que tuvo que guardar en un cajón hasta que llegara su momento. Y el momento llegó. Hace días que comenzó a recorrer el mismo camino que otros surcaron antes hasta el fracaso.

La imagen utilizada se tomó de http://www.calvoconbarba.com