NO HAY GITANAS VESTIDAS DE GITANAS

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Jueves de Feria en Sevilla. Son casi las dos de la tarde. Yo, que casi nunca cojo el coche para nada, no tengo más remedio que hacerlo a una hora en la que aluviones de vehículos se desplazan al recinto ferial. Ha comenzado el trasiego de gente, que copa las aceras, los autobuses, los taxis. Debo desplazarme hacia el sur, a una localidad cercana para resolver una cuestión que solo podía solucionar hoy.

De regreso, sin resolver nada pero con una puerta abierta a poder hacerlo mañana, decido girar a la entrada de la ciudad y entrar en el barrio. Lo hago por la parte más complicada, donde las aceras se confunden a veces con las basuras, donde columnas que sostienen edificios aparecen carcomidas hasta lo trágico, donde cualquier atisbo de autoridad u organización hay que imaginarlo. Caminan hombres y mujeres por la calle, niñas y niños; otros prefieren estar sentados junto a los soportales, o apoyados sobre paredes llenas de pintadas. Muchos tienen el color de la piel de esa etnia o raza nómada que ha deambulado por continentes y que uno a veces se pregunta si es nómada porque le gusta cambiar de lugar, o simplemente lo es porque siempre hay alguien dispuesto a expulsarla de donde está.

2015-02-01 15.01.57Cruzo el barrio de una punta a otra, giro por avenidas, atravieso calles, cruces sin semáforos porque se han llevado a otras zonas aparentemente más nobles de la ciudad. Quiero ver alguna mujer, alguna niña, que vaya vestida de gitana camino de la Feria. Nada, no encuentro a ninguna. A ninguna en las paradas del autobús, ni en los escasos coches que circulan, ni mucho menos caminando.

Decepcionado, salgo del barrio, atravieso la frontera de muros invisibles por uno de sus pasos, la rotonda que conduce al hospital. Cuando paso por la primera parada de autobús, la encuentro atestada de gente. Por los vestidos de gitana deduzco a donde se dirigen. Fuera hay muchos.

En el barrio las gitanas no se visten de gitanas. Y solo van a la Feria para patearse el real con un manojo de claveles, en busca de la buena voluntad de quienes sí pueden llevar lunares y volantes.

La primera foto se tomó de http://www.abc.es . La segunda foto es propiedad del autor del blog

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