ÁSPERA SEDA DE LA MUERTE

ARGUMENTO: En la Sevilla oscura y tenebrosa de la época posterior a la Guerra de la Independencia, Flora de Letona, harta de los malos tratos y la violencia de su marido, el teniente ilimitado Juan Ballester, héroe en la contienda contra los franceses, inicia una demanda de divorcio que la lleva a convertirse en mujer depositada, al quedar confinada en uno de los beaterios de la ciudad mientras se resuelve el proceso.

Premio de novela Ciudad de Badajoz 2017.

De Paco Gallardo, una leyenda del baloncesto sevillano, un excelente médico, tendría dudas a la hora de opinar cuál es su faceta más destacada, no en vano es de esas escasas personas que todo lo que hace lo realiza de una forma extraordinaria. Basta leer lo que escribe en Facebook para reconocer que es un excelente escritor, un poeta en prosa, que no necesita dibujar más allá de unas líneas para emocionar, para desarmar con la palabra a quienes tenemos la suerte de leerle. ¿Qué es si no la buena literatura?

Áspera seda de la muerte, la novela con la que ha obtenido el Premio de novela Ciudad de Badajoz, es una obra extraordinaria, y voy a tratar de explicar por qué me lo ha parecido sin que tenga nada que ver el afecto y admiración que tengo hacia la persona que hay detrás del escritor. No en vano hay muchos otros y otras a los que aprecio, a los que tengo por amigos, y a pesar de ello no es de mi gusto lo que escriben.

Ambientada en la Sevilla de principios del siglo XIX, Áspera seda de la muerte parece en principio una novela que nos habla del papel de la mujer en la sociedad de la época, en la que el maltrato no era más que una consecuencia tan natural como desgraciada. Y por supuesto que lo es, como lo es también, y creo que es el argumento de fondo, el coste personal y social que padecen en este país, y en Sevilla de una manera muy especial, aquellos que apuestan por el progreso, que acaban enfrentados al poder establecido, tan poderoso como ignorante.

La novela es un retrato de la Sevilla de la época, aunque me atrevo a decir que esa foto sepia que realiza el autor podría realizarse hoy también en formato .jpg. Desgraciadamente, los tiempos de oscuridad no han pasado en Sevilla y lo peor es que no hay indicio alguno de que desaparezcan. Ya lo dijo el reciente hijo predilecto de la provincia Alfonso Guerra, aquí quien se mueve no sale en la foto, y esta frase podría aplicarse a tiempos anteriores al daguerrotipo. Una ciudad que permanece ensimismada, secuestrada por las familias que la tomaron en 1248 y que condena al inframundo a los librepensadores. En este sentido, es magnífico el correlato que realiza el escritor en el último capítulo, en su recorrido a través de pasadizos oscuros hacia la casa del inglés convertida en prisión de liberales. Como sevillano y como librepensador, no puedo negar la angustia y desazón que he sentido al leer esta novela, desgraciadamente tan actual a pesar de los doscientos años que nos distancian de la trama. Sevilla, España, es la patria de unos cuantos que se encargan de taponar el progreso.

Los personajes me han resultado redondos y extraordinarios, tanto los principales como los secundarios: el doctor Arribas, como encarnación del progreso; Juan Ballester, el teniente ilimitado, correlato del atraso y de la violencia que lo sustenta; Flora de Letona, la representación de la heroicidad que supone tratar de cambiar algo; y todos los secundarios, bien cerrados cada uno en su papel. Mención aparte se merecería la ciudad como personaje que lo envuelve todo, que lo explica todo. Paco Gallardo se convierte así en uno de los escritores que mejor han retratado la ciudad.

La ambientación de la época tiene tras de sí un trabajo arduo, una documentación paciente, un trabajo de hormiga, de un paciente ratón de biblioteca al que puedo imaginar dedicándole durante años el escaso tiempo que pueda disponer.

No quiero terminar sin destacar algo que me ha parecido esencial de la novela, como es su prosa, auténtica prosa poética a la que nos tiene acostumbrados a sus seguidores de Facebook, tan poderosa que no solo es capaz de irradiar belleza, sino que sostiene ella misma la trama de la novela. Si afirmo que es prosa poética la de Paco es porque estoy convencido de que es la palabra y no la acción la que soporta todo el proceso creativo. La forma de escribir no es solo cuidada, bella o escrupulosa, sino que mantiene el ritmo de la obra por sí sola, se basta y se sobra. Qué pocos escritores son capaces de hacer eso y qué bien lo hace. El ritmo, la intriga, la emoción las marcan las comas, las repeticiones de frases cuidadosamente elegidas, los saltos de escena, las idas, las venidas. Es aquí donde Áspera seda de la muerte deja de ser una buena novela y se hace extraordinaria, y solo deseo que tenga el éxito que sin duda merece.

 

ENSAYO SOBRE LA CEGUERA

CEGUERAEn estos días, y a pesar de que cada día soy más pesimista con el futuro de los farmacéuticos como profesionales de la salud, por mucho onanismo triunfalista que se pregone en sus Congresos, he dirigido un modesto trabajo de investigación para que una alumna de un Máster de Farmacia cumpla los requisitos necesarios para la obtención de dicho título.

El objetivo propuesto era conocer si los usuarios de una farmacia que no hubieran recibido servicios de seguimiento/optimización farmacoterapéutica y que acudieran a retirar su medicación habitual sin quejarse de problema alguno con su medicación, alcanzaban o no los resultados esperados de la misma. Es decir, si había algún fallo de la farmacoterapia, o como les gusta decir a los consensuadores españoles que raramente han visto a un paciente, si experimentaban o corrían el riesgo de experimentar, resultados clínicos negativos.

La metodología seguida ―no me voy a extender mucho en esta entrada con la misma, ― consistía en ofrecer aleatoriamente a los candidatos una evaluación rápida de su farmacoterapia, aprovechando que acudían con su tarjeta sanitaria para prescripción electrónica. Se analizaba la medicación y se obtenían los resultados de efectividad en lo que se pudiese evaluar, ya que resultados analíticos o de otras pruebas han quedado sin verificar si el paciente luego no los traía, por no disponer de ellos o por la imposibilidad de acceder a la historia clínica del paciente.

Se captaron diez pacientes, cinco hombres y cinco mujeres, y ahora estamos estudiando los datos. Dan miedo. Estoy convencido de que este trabajo merecerá ampliarse y hacer una tesis doctoral, que daría para mucho si lo que va apareciendo se confirma, a pesar de una muestra tan escasa.

Lo primero que hemos visto es que todos, absolutamente todos los pacientes, sufrían al menos dos resultados negativos de la medicación, y eso que, como he dicho con anterioridad, han quedado aspectos de efectividad, que no de seguridad, sin evaluar. Este dato me parece importantísimo: el 100% de la muestra de pacientes que toman medicamentos de forma crónica tiene al menos dos problemas con sus medicamentos,  a pesar de que no se haya podido evaluar todo.

Cuando se presente la investigación se podrán dar más detalles de la misma, aunque me pregunto si a alguien le importarán esos datos. Pero sí quiero adelantar el caso de una mujer que se encuentra en prediálisis, y que en la evaluación detectamos que el cansancio que mostraba se debía a una bradicardia a consecuencia de su dificultad de eliminación renal del atenolol que tenía que utilizar por un infarto previo que sufrió. Informamos a su médico para que los sustituyera por otro medicamento de la misma familia pero de eliminación biliar y no hizo caso (en Román paladino se dice se acojonó), pero la paciente, que afortunadamente tenía cita con su nefrólogo en los días siguientes, confió en nosotros, no se rindió y le llevó nuestro informe. El resultado fue quey su atenolol se sustituyó por carvedilol y la bradicardia desapareció. Así, los profesionales de la salud dejamos de joderle el riñón a la señora, al menos la jodienda gratuita de darle atenolol, y quizás ese trasplante que pudiera venir se retrase un tiempo más o no tenga que hacerse, lo cual no sé si es positivo o negativo para estos políticos de la Andalucía imparable, que quizás deseen seguir liderando los trasplantes en España y nosotros hayamos contribuído a fastidiarles (iba a poner joderles, pero ya me estaba repitiendo mucho) las cifras.

Pueden conocer los costes de los servicios sanitarios en Andalucía en esta dirección:

http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/ordenpreciospublicos/default.asp

Por decirles algo, un trasplante renal en Andalucía cuesta 39.181,42 euros. Ahorrando uno solo, podríamos comprar 15.672 cajas de carvedilol y tratar a 1.300 andaluces (y andaluzas) durante un año con ese medicamento, por poner un ejemplo.

Pero más allá de los costes económicos del trasplante, y de los medicamentos tan carísimos que debería tomar de por vida con posterioridad para evitar el rechazo al nuevo órgano, ¿alguien tiene idea de las consecuencias sobre la calidad de vida del paciente? No hay página web oficial que nos informe sobre cómo se sienten las personas que sufren procedimientos como éstos. Es cierto que, ante la posibilidad de la muerte, cualquier aspecto así les merece la pena a muchos. Pero, ¿y si llegaran a saber que su caso podría haberse evitado? Muchísimos procedimientos quirúrgicos, muchísimo sufrimiento se podría haber evitado si los pacientes crónicos dispusieran de servicios de gestión integral de la farmacoterapia para optimizar sus resultados y prevenir problemas como éstos.

Aquí tienen algunas razones por las que de un tiempo a esta parte, me dedico a la literatura. Para quienes me preguntan, aquí está la respuesta. Así he conseguido que mis frustraciones sean mías y sólo mías, y únicamente dependan de mi torpe manera de juntar palabras. No necesito a nadie más

Para modificar la situación expuesta, doctores tendrá la Iglesia, aunque me temo que esa Iglesia a la que aludo, sus feligreses y sus sacerdotes, padecen de una ceguera que sólo puede explicarse desde el talibanismo y la sinrazón. Y caerán en el infierno, que existe, claro que existe, al menos en lo que se refiere a quienes pudiendo hacer otra cosa, no la hicieron. Porque tuve hambre y no… pues eso.

La imagen que ilusta se ha obtenido de http://www.lamilanabonita.com

 

SANIDAD PÚBLICA O SANIDAD PRIVADA

Artículo publicado en la revista El Farmacéutico en mi sección YA VIENE EL SOL el 12 de junio de 2015

http://elfarmaceutico.es/index.php/ya-viene-el-sol/item/6051-sanidad-publica-o-privada#.VbnewPntmko

SANIDAD PUBLICA PRIVADAQue el estado garantice a sus ciudadanos el derecho a la salud es una muestra de su madurez como organización colectiva. Porque un estado, como conformación política, incluya o no los sentimientos de patria o nación entre sus ciudadanos, si tiene sentido para estos se debe a que juntos se consigue crecer como individuos, como personas, y a que existe igualdad de oportunidades para el pleno desarrollo de cada cual y nos sostiene en la enfermedad y en las dificultades de la vida. Que el estado garantice ese derecho, como el de la educación, es una manifestación palpable de que es instrumento para el bienestar de sus integrantes, y por eso las medidas de estos últimos años, penalizando la enfermedad mediante cuotas extra a los ciudadanos en el pago de los medicamentos, además de las que realizan a través de los impuestos, van en contra de ese derecho. Porque el gran problema de lo público es lo político. Lo público es muy bonito sobre el papel, y en la realidad si esto se alcanza; pero corre el riego, en sociedades poco maduras como la nuestra, de escasa tradición democrática, de que todo se politice y se llegue a poner en cuestión los avances que se consiguen de vez en cuando. En cambio, lo privado tiene menos política, aunque la tiene, y es el legítimo beneficio económico lo que prima. Esto, en salud, significa que pasa de ser un derecho a una cuestión más de mercado, orientándose los servicios sanitarios hacia la rentabilidad, como en cualquier otro sector.

Reflexionaba sobre estos aspectos escuchando una conferencia sobre el éxito de la implantación de los servicios de Medication Therapy Management en estados en los que la salud es un negocio y no un derecho. Envidio que existan cientos de farmacéuticos, cada vez más, que ejercen su profesión previniendo y resolviendo los problemas que producen los medicamentos, una de las tragedias más graves que existe en la actualidad en el ámbito de la salud pública de los países desarrollados. Me causa una profunda tristeza ser testigo de cómo un estado como el español, que ha sido referencia docente e intelectual para este tipo de servicios en Europa, se encuentre a la cola a la hora de implantarlos, y sea hasta el momento poco más que una entelequia vislumbrar que ello sea factible.

Es absolutamente lamentable que sigan muriendo ciudadanos a causa de los medicamentos, que continúen sufriendo sus problemas evitables, que gastemos millones y millones de euros en algo que se podría ahorrar, con que solo existiera altura de miras, voluntad de avanzar y vocación de servicio a los ciudadanos. Es descorazonador llegar a la conclusión de que en este país no existen este tipo de servicios porque en la sanidad pública prima la política sobre el bien común, y la economía, la verdadera economía y no las cuentas de la lechera que se hacen para cautivar votos, se subordine al sectarismo. Sectarismo al que no somos ajenos los profesionales de la salud en general y nosotros en particular, anteponiéndose los intereses de los agentes implicados a los de los ciudadanos a los que dicen defender.

Algún día esto se revertirá. Esperemos que los afrancesados que defienden de verdad el cambio, no tarden de nuevo dos siglos en ganar esta batalla.

La ilustración se tomó de http://www.ofertasbancarias.com/foros.php?t=48551

BISNES

BISNESTe propongo un negocio. Es muy fácil, sencillo. No tendrás que hacer mucho, solo poner el dinero. Es un negocio redondo, créeme. Por cada euro que inviertas te voy a devolver entre 5 y 8 euros al año siguiente. No  miento, la empresa ganará eso y en el beneficio está incluido lo que ganen los profesionales que trabajan para nosotros.

Tranquilo, no se trata de tráfico de drogas. Tampoco de venta de armas. No, no vamos a destrozar ningún país, ni vamos a quedarnos con sus pensiones o sus bancos. Con Grecia ya tenemos bastante. Se trata de un negocio legal. Y además, moral, porque beneficia a todos los ciudadanos. Sí, puedo ver tu cara de incredulidad. Te preguntas en qué puedes ganar tanto dinero sin tener que abusar de nadie, sin tener que medrar, sin tener que prevaricar, si además ni la bolsa ni los bancos dan tanto.  Y no, no vas a salir imputado de nada, ni después vas a pasar años o meses en la cárcel, aunque te pongan ordenador, impresora y aire acondicionado. No, repito: es legal y es moral.

Y no, no te voy a ocultar por más tiempo de qué se trata. Es muy sencillo. Se trata de apostar por servicios de optimización de la farmacoterapia para pacientes crónicos y polimedicados. Simplemente se basa en que profesionales farmacéuticos evalúen de forma integral los resultados de los medicamentos en los pacientes, para detectar, prevenir y resolver los problemas que actualmente producen los medicamentos. El resultado de la inversión está más que demostrado en países desarrollados. Pero en tu país son muy difíciles de implantar. Porque no lo proveen dioses médicos, y porque es legal y moral. Y además porque es un derecho de salud pública. Demasiado bonito para un país con políticos cutres como el tuyo. Este es el negocio que se pierden, con la deuda que tenemos. ¿Qué asco dices? Sí, qué asco.

DE QUIÉN ES EL SISTEMA SANITARIO

Artículo publicado en Diario de Sevilla, el 11 de marzo de 2014, en su página 20:

http://www.diariodesevilla.es/article/opinion/1727028/quien/es/sistema/sanitario.html

quien-se-ha-llevado-mi-quesoEl próximo sábado 29 de marzo, la Sociedad Española de Optimización de la Farmacoterapia (SEDOF), celebrará su IV Escuela en el barrio sevillano del Polígono Sur, tristemente conocido como las Tres Mil Viviendas. El Centro Don Bosco de los Salesianos acogerá amablemente a esta joven sociedad científica, que aún no tiene dos años de edad, lo que representa un hito en la historia de este barrio tan lleno de vida como señalado por los prejuicios. También se contará con el apoyo de Caritas de la Parroquia Jesús Obrero, en la que desde hace más de ocho años se desarrolla un proyecto pionero de apoyo económico, sanitario y psicosocial  a los usuarios de medicamentos del barrio.

SEDOF nació con el objetivo de agrupar profesionales de la salud concienciados e implicados en la necesidad de mejorar los resultados en salud de los medicamentos, mediante la implantación de Unidades de Optimización de la Farmacoterapia en el sistema sanitario y no cuenta con otro sustento económico que el de las cuotas de sus socios.

En España existe todavía una limitada sensibilización con los problemas que producen los medicamentos, a pesar de los estudios que demuestran que solo cuatro de cada diez medicamentos prescritos alcanzan las metas terapéuticas deseadas. Es decir, a día de hoy, el medicamento es más un problema que una solución. Y no, no son las reacciones adversas las únicas responsables, ya que estas tienen que ver solo con el 13% de los problemas; tampoco es el incumplimiento terapéutico, al que se le imputan el 6% de los fallos de la farmacoterapia. La realidad es mucho más compleja, y de ello no tienen culpa los médicos cuando prescriben, ni la industria farmacéutica, que fabrica medicamentos de calidad. Se debe a la ausencia de profesionales que gestionen de forma integral una farmacoterapia muy compleja en pacientes polimedicados y pluripatológicos, que utilizan muchos medicamentos que comparten vías metabólicas comunes y que a menudo interfieren en la consecución de los resultados deseados.

El mal resultado de los medicamentos tiene consecuencias importantes sobre la salud de los pacientes y también sobre la salud económica de quien provee la atención sanitaria y social de estos, que en España, hay que recordarlo, es el estado: utilización de más medicamentos, bajas laborales, ingresos hospitalarios, jubilaciones anticipadas por enfermedad…Unos costes enormes, que doblan al menos los que provoca el gasto farmacéutico, y evitables en gran parte si se contasen con estos mecanismos de contrapeso que suponen las Unidades de Optimización de la Farmacoterapia.

Los resultados en Estados Unidos de estas unidades son espectaculares, con un ahorro medio de 2.500 euros al año por paciente atendido. Esto supone que los ahorros producidos atendiendo treinta pacientes al año, menos de tres pacientes al mes, pagarían los costes del profesional que los asistiera. Si se tiene en cuenta que la capacidad de atención es lógicamente muy superior, el ahorro producido subsiguiente iría íntegramente a las arcas del proveedor del servicio, es decir, el estado; es decir, a su bolsillo y al mío.

Estas Unidades se están implantando con éxito en Estados Unidos, en un sistema sanitario muy caro, gestionado por aseguradoras privadas, pendientes de reducir costes para otorgar más beneficios a sus accionistas y de captar clientela con servicios que las diferencien. Sin embargo, en España, un país en una profunda crisis económica y que fue pionero en Europa en la sensibilización con estos nuevos sistemas de gestión y en la formación de profesionales, sigue sin haber interés por parte del estado en implantar este tipo de servicios. Me duele pensar que esto se debe a que el estado, en lugar de ser de todos, sencillamente no es de nadie.

INFO FARO EN LA IV ESCUELA SEDOF

???????????????????????????????La Junta Directiva de SEDOF acordó conceder una beca de inscripción a un miembro latinoamericano de INFO FARO para participar en la IV Escuela SEDOF que tendrá lugar en Sevilla.

INFO FARO es un colectivo latinoamericano de profesionales de la salud interesados en el diálogo enriquecedor entre la salud y en la cultura, abiertos a nuevas formas de atención a la salud más holistas, vinculadas de manera indefectible a la persona y su desarrollo integral como objetivo final.

Con acciones como esta, SEDOF no solo desea colaborar en el desarrollo de nuevos profesionales latinoamericanos que desarrollen prácticas asistenciales tan humanizadas como la optimización de la farmacoterapia. En SEDOF estamos convencido que la mutua colaboración y compartir experiencias exitosas, en un diálogo constante entre lo construido y lo que queda por construir, sin olvidar los errores cometidos, conforman el camino para realizar tareas transformadoras del ámbito sanitario.

Porque SEDOF tiene mucho que enseñar, pero también bastante que aprender. Todos debemos reconocer que el extraordinario conocimiento científico desarrollado en España en torno a al Atención Farmacéutica, luego denominada Seguimiento Farmacoterapéutico y más tarde Optimización de la Farmacoterapia, tiene experiencias palpables, reales y exitosas, en el ámbito latinoamericano.

La Unidad de Optimización de la Farmacoterapia implantada en Rosario (Argentina), con el apoyo del Colegio de Farmacéuticos, es un proyecto que sin duda va a extenderse por el resto del país, y muy probablemente en el ámbito latinoamericano. Lamentablemente, estas experiencias distan mucho todavía de ser implantadas en un país como España, en el que la falta de valentía institucional para abordar estos retos, lleva impidiendo décadas el desarrollo de una práctica asistencial tan necesaria. Por eso para SEDOF estrechar lazos con países hermanos no es una opción, sino una necesidad, para poder continuar desarrollando sus fines en un escenario tan complicado como el español.

Bienvenido Info Faro a estas jornadas de trabajo, en las que los pacientes son el fin y el motor de nuestro aprendizaje, y en las que también hemos apostado por realizarlas en un entorno social complicado, en uno de los barrios marginales de una ciudad como Sevilla, para acompañar y aprender de las gentes que lo habitan. Ojalá sirva para construir una práctica que tanto bien puede hacer a nuestros países. El esfuerzo y el desafío en ciernes, merecen la pena.

IV ESCUELA SEDOF

IMG-20140205-WA0000El próximo 29 de marzo la Sociedad Española de Optimización de la Farmacoterapia (SEDOF) va a organizar su IV Escuela SEDOF en Sevilla. Hasta ahí más o menos lo de siempre en estos últimos años: una sociedad científica que se aglutina en torno a una práctica asistencial definida, que trabaja con pacientes para disminuir la morbi- mortalidad asociada al uso de medicamentos, organiza unas jornadas para continuar avanzando y aprendiendo.

Por otra parte, es característica de esta sociedad desde su primera escuela, llevar pacientes a sus eventos, trabajar en directo con ellos, discutir, analizar casos y que la línea que separa ponente de participante sea difícil de visualizar. También en Sevilla será así. Quizás haya más pacientes que otras veces, pero son variaciones que dependiendo del lugar se pueden dar.

La fórmula funciona y quienes hemos acudido a las anteriores jornadas salimos satisfechos y con ganas de seguir avanzando. Por tanto, la IV Escuela parece que va a ser igual que las otras, que no es poco, ni mucho menos.

Pero hay una diferencia sustancial. Por primera vez un evento científico de profesionales de la salud va a celebrarse en un barrio que sufre la marginación y la exclusión del resto de la ciudad, un barrio que sufre cada día, con unas tasas de desempleo escandalosas, en el que vive muchísima gente buena, en el que hay muchas personas de dentro y de fuera que luchan por erradicar esa mala fama.

Hay miembros de SEDOF que trabajan con la gente del barrio desde hace ocho años, que lo conocen por dentro y que creen en la gente que vive allí. Para SEDOF lo fácil hubiera sido solicitar el apoyo del Colegio de Farmacéuticos para organizar allí estas Jornadas, o cualquier otra institución para la que una asociación sin ánimo de lucro como la nuestra hubiera encontrado apoyos. Podríamos haber llevado pacientes del barrio, que colaboran en otros cursos a un lugar más “tranquilo” de la ciudad. ¡Con la de lugares bonitos que tiene! Es probable que haya incluso farmacéuticos que no quieran ir por temor a que les pase algo y restará afluencia… ¡Mal negocio!

Pero en SEDOF hemos apostado por trabajar con el barrio, por aprender con sus pacientes, por estar allí, aunque solo sea durante un día, acompañándoles, aprendiendo con ellos y recordando que el Polígono Sur también es Sevilla.

Utilizaremos el salón de actos del Centro Don Bosco, los pacientes serán del barrio y utilizaremos el Catering de mujeres de allí para los cafés y el almuerzo. Serán unas Jornadas científicas y de compromiso social y nos sentimos orgullosos de ello.

Si puedes acudir ten por seguro que no te arrepentirás. Aprenderás una práctica necesaria y animarás a un barrio que necesita sentirse importante y orgulloso de tener mucho que enseñar.

Te esperamos

EL PP EXTERNALIZA A LASQUETTY

hastaluegolucasLasquetty ya está en la calle y las intenciones de privatizar la sanidad pública por parte del Partido Popular sufren un serio revés, ojalá que definitivo. Quizás sea el motivo por el que el antiguo director para España y Portugal del bancorroto Lehman Brothers y actual Ministro de Economía don Luis de Guindos, mandara a tomar por culo a un periodista a cuenta de la posible subida de la gasolina.

Esperemos que a partir de ahora dejemos de picar en el anzuelo de que la gestión privada de la cosa pública es más barata, más eficiente y mejor, y caigamos en la cuenta de que la sanidad pública es un derecho que los ciudadanos españoles hemos querido darnos, como consecuencia de decidir que todos cuidamos de la salud de todos y lo pagamos a través de nuestros impuestos, para que nadie muera o deje de tratar su enfermedad por cuestiones económicas. Una cuestión de civilización y no de negocio.

La sanidad pública es mucho más barata que la de gestión privada. Si no lo creen, basta buscar el porcentaje del PIB que gastan Alemania o Francia en sanidad y lo comparan con el de España. Ejemplo fehaciente de que las empresas exprimen al estado para hacer su negocio. La sanidad pública nunca es deficitaria ni insostenible, porque no da beneficios económicos ni puede darlos. Son nuestros impuestos los que la hacen posible.

De todas formas, no todo el monte es orégano y hay muchas cosas que mejorar en la sanidad pública. La multidisciplinariedad, la mejora de la atención primaria y la evaluación de nuevas tecnologías sanitarias eficientes, son buenos ejemplos.

Ha sido muy emotivo este triunfo del sentido común. Gamonal, Eurovegas, la readmisión de los interinos a la que los Tribunales han obligado a Cospedal…La democracia y la sociedad civil están aún vivas en este país, pero no hay que quedarse dormidos. Necesitamos fortalecernos, que los mimbres de nuestra sociedad civil sean más fuertes, que se pueda hacer política de todo pero que haya aspectos básicos intocables. Somos herederos de muchas generaciones de españoles que han pagado muy caro porque quienes hoy estamos aquí disfrutemos de conquistas que no nos han regalado.

Queda mucho por hacer, hay muchos frentes abiertos y esta gente no se va a quedar de brazos cruzados. Pero hoy nos podemos dar el gustazo de decir Bye- bye, Laquetty.  Porque no somos tan ordinarios como para decir lo mismo que de Guindos. Aunque lo pensemos.

La imagen utilizada para ilustrar ha sido obtenida de http://www.libreriaproteo.com

A QUIÉN ENGAÑAMOS CON ESTA POLÍTICA FARMACÉUTICA

2014-01-18 10.03.55La sociedad estima que la mejor forma de reconocer la labor del farmacéutico comunitario es que perciba sus honorarios de acuerdo a un margen comercial al dispensar los medicamentos. Y por tanto, como Ronaldo o Messi, que ganan mucho como futbolistas porque meten muchos goles, cuanto más vendan esos farmacéuticos más altos serán su salario y mejor  considerados socialmente estarán, al disfrutar de mejores coches, viviendas en localizaciones más exclusivas y todo aquello que el dinero puede ofrecer, que no es mucho pero sí muy deseado por nuestra sociedad, inclusive para aquellos que hacen las leyes.

Pensar que un colectivo, no hablo de los bienintencionados héroes y los malvados villanos que en cualquier profesión existen,  va a hacer algo distinto de lo que le marca la ley y el sentido común es de tontos o de hipócritas. Pensar también que si cambia esa orientación los profesionales no vayan a hacerlo, también.

SIN COBRAR NO SE PUEDE TRABAJARUna profesión también es su remuneración escribí en este blog hace unos meses. Por tanto, al igual que a Ronaldo no se le pide que marque menos goles para salvaguardar la honorabilidad de un guardameta, al lobo que guarde las ovejas del pastor o al banquero que deje de estrujar a sus clientes para sacarles lo máximo que pueda, al farmacéutico no se le debe exigir nada que no marque la legislación vigente de manera precisa y que esté definido por su modelo de percepción de honorarios. Así que, mientras exista ese perverso modelo solo se va a conseguir lo que ya se consigue. Decir lo contrario no es más que hipocresía; criticarlo por quien tiene en la mano que sea de otra forma, practicar un deporte tan propio de este país, clerical hasta para los anticlericales, como el del prejuicio.

El problema no es lo que hacen los farmacéuticos comunitarios, sino lo que podrían hacer, y si eso que podrían hacer resultaría de utilidad para la sociedad. Rasgarse las vestiduras por lo que hacemos estaría bien si a pesar de que se ofrece el camino para cambiar no lo hacemos. Por tanto, ¿a qué coño juegan quienes nos critican? Que yo sepa, a eso: al prejuicio, a rasgarse las vestiduras y a la hipocresía.

El colectivo no quiere cambiar. Por supuesto, ¿qué colectivo quiere cambiar, y más si no hay una alternativa concreta? Pero el problema no es que se quiera o no cambiar, las resistencias internas. El verdadero problema es que quien tiene la capacidad de que esto cambie ejerza ese poder que tiene. A los políticos, y no me refiero solo a quienes elegimos para nuestros parlamentos, sino también a los de nuestra profesión, se les llena la boca de palabras contenidas de vacío, las idóneas para mirar hacia otro lado. Resulta tremendamente triste cómo un sistema público de salud, pagado por los impuestos de los ciudadanos, se permite mirar hacia otro lado con la sangría social y económica que producen los medicamentos. Esta ineficiencia es la excusa perfecta para los depredadores del estado, que ven en la privatización de servicios públicos el nicho que necesitan para seguir haciendo negocios a nuestra costa.

Es vomitivo que un problema de tan altísimo coste, como la morbi- mortalidad evitable producida por medicamentos, que encarece los costes de atención sanitaria y prestaciones sociales, con una mortalidad que multiplica varias veces la de los accidentes de tráfico, que tiene tecnología sanitaria capaz de disminuirlo drásticamente, que goza de un profesional con el que, si se tiene un mínimo de paciencia y un mínimo de coherencia, no se le dé la respuesta adecuada, la que se le está dando en otros países con éxito. Quizás porque este país no es un país de éxito sino de fracaso, y donde el fracaso social no es más que el espejo del de los colectivos y las personas que lo integramos.

Cada euro que se invierte en pagar a un farmacéutico clínico por disminuir esto, hace que la sociedad ahorre cuatro euros, que puede emplear en otras cosas.

Mientras esperamos alguna respuesta, sigamos en la misma línea. Aquí tiene la foto de trece Glucagon Hipokit® tirados en el contenedor de una farmacia para su destrucción ecológica. Como en el antiguo concurso de la tele: 13 glucagones, a  21,46 € cada uno, 278,98 € tirados a la basura. ¡Un, dos, tres, responda otra vez! Pero responda, responda quien tenga autoridad moral para decir que este es el camino para una profesión y para una sociedad en materia de medicamentos.

P.D.: Dedicado solo a los farmacéuticos comunitarios que me tachan de radical o de estar en contra de la farmacia comunitaria:si has leído esto y todavía lo crees, vete a la mierda.

Fotos: la del emdicamento es de mi archivo personal; la de la manifestación está publicada en http://www.sociedad.elpais.com

EVIDENCIA, ORA PRO NOBIS

MELAPELAMuchos devotos de la Medicina Basada en la Evidencia (MBE) ven con cierto escepticismo el papel del farmacéutico como profesional capaz de resolver los importantes problemas que para la salud pública producen los medicamentos. Encomendándose a la divina evidencia, estiman que no hay mucha acerca del papel del farmacéutico. Y es verdad. Pero, ¿es toda la verdad?

No, al menos en mi opinión. Y me explico. Quien ejerce una práctica asistencial precisa adquirir experiencia con pacientes además de conocimientos. Eso lo saben los médicos y de ahí el formato de especializaciones en los hospitales junto a profesionales de larga práctica asistencial. Si uno tuviera que decidir para una intervención quirúrgica entre el que más matrículas de honor sacase en la carrera y el profesional más experimentado, creo que ninguno tendríamos dudas de elegir al segundo.

Otro ejemplo, esta vez ridículo e imaginario, imposible que se diera en la realidad pero que puede ser ilustrativo: se crea una nueva técnica quirúrgica cardiaca, que debe probarse frente a las tradicionales que ya se utilizan. Se diseña un trabajo de investigación para tratar de demostrar cuál es la mejor. La nueva técnica la prueban estudiantes de sexto de medicina en la pesquisa. Mediante la metodología científica y la evidencia se llegará sin duda a la conclusión de que la nueva técnica es muy peligrosa y aumenta la mortalidad cardiaca.

Esto, que parece ridículo, es lo que están analizando los amantes de la evidencia científica respecto a los farmacéuticos. No puede haber resultados porque no hay práctica, y esto se convierte en un círculo vicioso, que es uno de los motivos, que no el único, de que el farmacéutico no despegue como profesional de la salud.

Mientras no exista una práctica asistencial reglada no se podrá demostrar sus bondades, pero nada que no demuestre sus bondades se convertirá en práctica reglada, y así sucesivamente.

Para romper este círculo vicioso la única posibilidad es realizar una investigación de largo alcance con pacientes, en el marco de un equipo de atención sanitaria, que pudiera verificar si con experiencia suficiente, la práctica asistencial del farmacéutico puede ser de utilidad para la salud pública.

Pero este país es muy pobre. Y la pobreza no es solo económica, quizás esta sea la menos importante. Es pobre porque padecemos de sectarismo, porque nos importa más nosotros que los otros, porque tenemos prejuicios, porque no vemos más allá de un burro, porque quien se mueve no sale en la foto, porque se defiende lo público como excusa para preservar nuestro propio estatus, porque el dinero de todos no es de nadie y porque a poca gente le duele el sufrimiento de los demás.

A los farmacéuticos les importa más las farmacias que la gente; a los médicos la medicina que la salud; a las universidades mantener su chiringuito antes que ofrecer profesionales útiles a la sociedad;  a los políticos que no les agiten el sillón; y a los colegios profesionales que nadie se mueva si quiere salir en la foto.

Mientras tanto, paciente, que te den, que para eso te llamas así. Morirás, sufrirás y gastarás por sufrir y que no te resuelvan los problemas que cada día producen los medicamentos. Y encima tendrás la culpa.

La imagen ha sido obtenida en www.miathletic.com