OTRA MÁS

TERREMOTOAún reciente una de las últimas tragedias que acontecen en el Mar Mediterráneo, próxima la siguiente, si no está siendo ya, asistimos a otra más, esta vez en Nepal, y también relacionada con la miseria y la pobreza. Miseria económica y miseria moral a la que nadie somos ajenos.

Veo las noticias que aparecen en los medios de comunicación. Es mucho más extenso, infinitamente más, el espacio que se le da al rescate de españoles que a los muertos, heridos y damnificados de ese país, como dijo nuestro rey, lejano. Los muertos de tragedias como esta son tanto más importantes y dolorosos cuanto más tienen que ver con nosotros, cuanto más nos acercan a la posibilidad de que seamos las próximas víctimas. Los muertos tienen nacionalidad y color de piel.

Nuestra civilización se sentirá bien enviando ayuda humanitaria. Aparecerán cuentas bancarias de oenegés, se realizarán programas de televisión, teletones en los que exprimir nuestros ahorros, y festivales musicales en los que todos seremos Nepal. O Haití, o Sri Lanka, o Somalia. O Mar Mediterráneo. Es cuestión de cambiar el cartel. Y burgueses compungidos como yo escribiremos sobre nuestra indignación, sobre el egoísmo occidental, sobre las causas de la pobreza. Todo ello antes de almorzar, no nos vayamos a indigestar, no vaya a ser que en un golpe de pecho regurgitemos la comida.

Nuestra civilización se resquebraja como el suelo que aparece en la foto de El País. Y qué poco podemos hacer, qué poco estamos dispuestos a hacer. En mi caso, ni siquiera he alcanzado a rellenar un folio.

La foto se ha obtenido en http://www.elpais.com

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